Proyecto definirá de qué manera el coprocesamiento puede contribuir a reducir las emisiones del sector cemento y al cumplimiento de la Ley REP para NFU
País Circular
Erika Cabrera Cortés
La iniciativa “Descarbonización del Sector Cemento” contempla una serie de estudios para cuantificar el aporte del uso de combustibles alternativos en reemplazo de los combustibles fósiles en hornos cementeros. En ese marco, se evaluará particularmente la utilización de Neumáticos Fuera de Uso (NFU) para el coprocesamiento, debido a su alto poder calorífico, y considerando que este tipo de valorización puede ser relevante en el cumplimiento de las metas de la Ley REP. El proyecto, que fue presentado la semana pasada, es impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo y ONUDI.
Solo un 17%, de las 140 mil toneladas de Neumáticos Fuera de Uso (NFU) que se generan en Chile al año, recibe un manejo ambientalmente adecuado. Corresponde a uno de los siete productos prioritarios que regula la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP), cuyas metas de recolección y valorización comenzaron a regir en enero de 2023, a través del Decreto Supremo Nº8.
Si bien fue el primer producto REP que entró en vigencia operativa, los Neumáticos Fuera de Uso siguen enfrentando importantes desafíos en el cumplimiento de las metas asociadas a la valorización. En ese contexto, el coprocesamiento, que es una de las opciones de valorización que establece la ley, aparece como una solución para descarbonizar la industria cementera, avanzar hacia una economía circular y contribuir al cumplimiento de lo que exige el marco regulatorio.
Son los argumentos a los que apunta el proyecto “Descarbonización del Sector Cemento”, impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) de CORFO y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI).
La iniciativa, que se lanzó el miércoles 26 de julio en dependencias de SOFOFA, busca establecer cuáles son las condiciones técnicas, regulatorias, económicas, sociales y ambientales, para ampliar el uso de combustibles alternativos en la producción de cemento, que requiere de altas temperaturas y un consumo intensivo de energía. De este modo, se pretende evaluar el potencial como fuente de energía del coprocesamiento de Neumáticos Fuera de Uso y otros residuos, con el fin de reducir las emisiones de esta industria.
Mediante el coprocesamiento, los NFU son incinerados en hornos de cemento a temperaturas superiores a los 1.400 °C, bajo estrictas condiciones de seguridad, control ambiental y trazabilidad. Aprovechando su poder calorífico, el proceso permite sustituir combustibles tradicionales, como el coque de petróleo y el carbón, cuya combustión emite grandes cantidades de CO2. Así, el caucho actúa como fuente de energía calórica; mientras que el acero del neumático se funde, integrándose en la estructura del clínker (principal componente del cemento).
En concreto, entre otros objetivos, el proyecto “Descarbonización del Sector Cemento” va a desarrollar metodologías para cuantificar y certificar las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas al coprocesamiento en la industria del cemento, alineadas con el artículo 6.2 del Acuerdo de París, que permite la venta internacional de bonos de carbono. Asimismo, desarrollará investigaciones para identificar las corrientes de residuos más apropiadas para coprocesamiento y las condiciones técnicas, económicas, legales, sociales y ambientales requeridas. Además, se realizará el análisis de tecnologías para utilizar Neumáticos Fuera de Uso y otros residuos de alto valor energético, junto con la eventual preparación de experiencias piloto.
El lanzamiento reunió a organismos públicos, representantes de la industria del cemento, academia, organizaciones internacionales, gestores de la Ley REP y representantes de territorios vinculados al sector, quienes debatieron sobre los desafíos de apostar por una industria cementera baja en carbono, fortaleciendo a su vez la competitividad del sector.
En el evento, Ximena Ruz, directora ejecutiva de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, destacó que “el coprocesamiento es una herramienta disponible que debe evaluarse con seriedad, evidencia y los debidos resguardos técnicos, ambientales y sociales. Queremos definir, junto a la industria, el sector público, la academia y los actores locales, bajo qué condiciones esto puede contribuir a reducir la huella de carbono del cemento y, al mismo tiempo, generar nuevas alternativas para residuos como los Neumáticos Fuera de Uso, apoyando el cumplimiento de las metas establecidas en la Ley REP”.
El proyecto, que se extenderá hasta fines de 2027, es ejecutado a través del programa Net Zero Partnership y cuenta con el financiamiento de la alianza internacional Climate Club, que promueve la descarbonización industrial con aportes del gobierno alemán.
Hugo Salamanca, experto en descarbonización industrial en ONUDI, expresó que “el coprocesamiento permite bajar la presión a los residuos, crear empleos locales y mejorar la resiliencia de la industria, aprovechando recursos como Neumáticos Fuera de Uso para reemplazar energías fósiles”.
Según declaró el expositor, el desafío es avanzar en la transición industrial, hacia la descarbonización, en la que Latinoamérica y El Caribe asumen como región un papel de liderazgo. “Aquí hay energías renovables, materias primas, capacitación, universidades e infraestructura que pueden construir la industria del mañana. Realmente, las oportunidades son inmensas en la región”.
Asimismo, Salamanca subrayó que en Chile existe una “alineación de las visiones en cuanto a descarbonización del sector cementero”, en el cual el coprocesamiento se alza como una estrategia clave. En tanto, respecto al desarrollo del proyecto, el representante de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial afirmó que “el rol de ONUDI será asegurar que los salvaguardias se cumplan y las oportunidades no impacten en riesgos ambientales ni de salud para las personas, y que tengamos una demanda inclusiva en torno a edad, género y comunidades. Queremos que el programa sea beneficioso para toda la sociedad”.
Reducir la huella de carbono
El proyecto “Descarbonización del Sector Cemento” se gestó a partir de una solicitud de financiamiento, presentada a Climate Club en enero de 2025, a través de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de CORFO y la División de Medio Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores. El objetivo es definir condiciones y generar evidencia para que el coprocesamiento sea evaluado como una herramienta complementaria de descarbonización y gestión de residuos.
Ricardo Pareja, director de Innovación y Acción Climática de la Federación Interamericana del Cemento (FICEM), señaló que el desafío es aportar “con productos más resilientes y sostenibles para la construcción que requiere nuestra región. Y, a la vez, descarbonizándonos, dado nuestro alto impacto en las huellas de CO2. El trabajo que me ha tocado liderar ha sido, principalmente, entender por qué tenemos esta huella de carbono y cómo la podemos reducir”.
En efecto, la industria del cemento representa aproximadamente el 8% de las emisiones globales de CO₂, liberando alrededor de 0,8 a 1 tonelada de dióxido de carbono por tonelada de cemento fabricada. “En FICEM llevamos más de 15 años trabajando en la descarbonización de la industria, implementando una metodología de alta integridad para medir la huella de carbono y definiendo distintos modelos de descarbonización”, añadió Ricardo Pareja.
A nivel local, en tanto, el ejecutivo de la Federación Interamericana del Cemento expresó que Chile ha sido pionero en lanzar la primera Hoja de Ruta FICEM en Latinoamérica, que busca mitigar emisiones de CO2 y asegurar la eficiencia energética, acorde a las necesidades regionales de adaptación a los efectos del cambio climático. Esto, a través del análisis de los escenarios presentes y futuros de las emisiones de gases de efecto invernadero en el ciclo de vida del cemento en Latinoamérica.
“Nuestra hoja de ruta tiene 13 ejes de descarbonización distintos, desde los productos, las plantas, las remociones del CO2, la energía y recarbonatación. Pero hoy nos vamos a focalizar fundamentalmente en esta transformación energética que requieren los hornos, que es un 40% de las emisiones totales en la producción de cemento, y aproximadamente un 30% de las emisiones totales en la construcción del metro cuadrado a construir. ¿Qué queremos hacer? Salir de los combustibles fósiles, ir los combustibles alternativos y agregar una variable que es crítica en la agenda climática, que es el metano. Podemos hoy día reducir metano”, recalcó Ricardo Pareja.
Según detalló, el coprocesamiento a nivel mundial es de un 6% y podría alcanzar un 43% en 2050. “¿Por qué no 100%? Porque fundamentalmente en la economía en desarrollo, donde se va a consumir el cemento, las cadenas de residuos son muy informales y tan precarias económicamente, que no dan la rentabilidad para ser incorporadas en los hornos cementeros. Esa es una parte del desafío”.
“Residuos sobran. El problema es que no llegan a las plantas de cementeras, porque cuanto cobras 5 dólares por mandarlo a un relleno, o lo tiras por una quebrada o lo quemas al aire libre, obviamente es más barato para esa persona, no para la sociedad, que enviarlo a una planta cementera. Y ese es uno de los problemas, tenemos que ver cómo hacemos rentable el coprocesamiento”, aseveró el expositor.
“En Chile tenemos coprocesamiento hace más de 25 años, tenemos normas técnicas, pero no ocurre como busca la industria. Por tanto, lo que haremos hoy es descifrar cuáles son las inversiones necesarias para la próxima década del coprocesamiento. Pero, fundamentalmente, tenemos que interceptar esas necesidades de energía alternativa en hornos cementeros, con la realidad legislativa y de gestión de residuos en Chile”, planteó el director de Innovación y Acción Climática de FICEM.
Aporte a las metas REP
El Decreto Nº 8 de la Ley REP, que entrará prontamente en un proceso de actualización, reconoce distintas opciones de valorización para Neumáticos Fuera de Uso: recauchaje, reciclaje material, coprocesamiento y valorización energética. Sin embargo, la principal brecha no está en la capacidad de las plantas de valorización, sino en que, actualmente, no se están logrando traccionar los mercados secundarios de los subproductos, como gránulo de caucho y aceite pirolítico, que surgen de las alternativas de valorización.
Así lo destacó María José Ureta, jefa de la Oficina de Economía Circular del Ministerio del Medio Ambiente, quien aludió a las trabas identificadas en la Mesa Ejecutiva para la Productividad sobre la Ley REP para NFU, impulsada por CORFO, a solicitud del MMA, y desarrollada entre 2025 y 2026.
“Se identificaron tres trabas: el mercado incipiente para los materiales recuperados; una rigidez en la fijación de metas anuales y un desfase con el desarrollo de la capacidad técnica instalada en el país. Y por último, la falta de mecanismos que aseguren trazabilidad de puesta en el mercado de estos productos prioritarios, y de sus procesos de recolección y valorización”.
“De las recomendaciones que surgieron de esta Mesa, lo primero fue potenciar el recauchaje como una forma de cumplir las metas de valorización, porque es importante siempre ir trabajando aguas arriba, y la reparación como una primera medida”, aseguró la integrante del Ministerio del Medio Ambiente.
“Pero también se sugirió promover convenios con instituciones, como el MOP, MINVU, Codelco, que traccionen demanda de productos obtenidos en la valorización del Neumático Fuera de Uso, en los procesos de obra, viales, quizás en la ley de compra. Básicamente, impulsar políticas públicas que puedan generar demandas agregadas y sostenidas, para poder dar un poco más de certeza a estos mercados secundarios”, agregó María José Ureta, quien destacó la relevancia del trabajo público-privado.
“Es la articulación que tenemos que hacer entre todos. En ese sentido, ya estamos conversando para convocar a los actores, en el marco de activar los mercados secundarios de los Neumáticos Fuera de Uso. Y ahí queremos hacer un llamado a las cementeras. La Hoja de Ruta de descarbonización que tiene el sector cementero es bastante ambiciosa. Actualmente, con la tasa de sustitución térmica a un 20%, considerando el poder calorífico aproximado de un Neumático Fuera de Uso, podríamos llegar a una capacidad de valorización de 46.000 toneladas anuales de neumáticos, lo que es muy significativo”, afirmó la ingeniera ambiental.
Por otro lado, si bien presenta muchas oportunidades, María José Ureta apuntó a que el coprocesamiento “no está exento de ciertos desafíos que son importantes de trabajar, porque sabemos que existen temas tecnológicos, de resoluciones técncias. Y eso tiene que ver con una infraestructura de pretratamiento, de entender cuáles son las condiciones habilitantes de permisos y estabilidad regulatoria, para también con eso poder dar norte a las inversiones, que no son menores. Finalmente, contar con mecanismos que permitan romper la incertidumbre para invertir en el largo plazo con seguridad de que, posiblemente, aquí pudiese haber un potencial concreto para dar respuesta a una cadena que requiere avanzar, pero avanzar con una estabilidad que permanezca en el tiempo”, argumentó María José Ureta respecto a posibles impactos asociados al proceso.
Cabe destacar que, si no se realiza bajos estrictas normas técnicas, el coprocesamiento de Neumáticos Fuera de Uso en hornos industriales podría liberar gases tóxicos o material particulado, entre otros riesgos. De ahí la relevancia de este proyecto que persigue definir las condiciones, bajo qué controles y con qué criterios operar, de modo que el coprocesamiento y el uso de combustibles alternativos contribuyan efectivamente a reducir el consumo de combustibles fósiles en la industria cementera, reducir las emisiones de CO2, aprovechando a la vez residuos que hoy presentan dificultades de valorización en el marco de la la Ley REP.
