23/09/2026

Opinión | Sin confianza no hay reciclaje

Por Sebastián Carvallo
Director ejecutivo (s) de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático

Paiscircular.cl 

Opinion_barometro_reciclaje

Sabemos más sobre reciclaje que hace algunos años. Reconocemos mejor qué materiales pueden recuperarse, contamos con más información y vemos más infraestructura disponible. Sin embargo, hay una señal que debería llamar nuestra atención: sólo un 23% de las personas considera que en Chile se recicla mucho o bastante, la cifra más baja de las tres mediciones del recién publicado Barómetro del Reciclaje de ReSimple.

Al mismo tiempo, disminuye la proporción de quienes sienten que reciclar es fácil o que tienen claridad respecto de dónde depositar cada residuo. El problema, entonces, ya no parece ser únicamente de información. Es también de confianza.

Separar una botella, un envase o una caja en nuestras casas es, en cierta forma, un acto de confianza. Confiamos en que alguien retirará ese material, que no terminará mezclado con la basura común y que efectivamente podrá reincorporarse a una cadena de valorización. Si esa confianza se pierde, difícilmente podemos esperar que el hábito se sostenga en el tiempo.

El propio Barómetro pone números a esta realidad. Por primera vez incorpora un Índice de Confianza en el Reciclaje y el resultado nacional alcanza 53,5 puntos sobre 100. La confianza en el impacto del esfuerzo personal llega a 62,8 puntos, mientras que la confianza en lo que hace nuestro entorno cae a 39,7 puntos. Las personas parecen creer en su propio esfuerzo, pero bastante menos en el sistema, como conjunto.

Hay otro dato todavía más elocuente. Entre quienes reciclan diariamente o semanalmente, el índice de confianza alcanza 66,9 puntos. Entre quienes nunca reciclan, baja a 31,4. Son 35,5 puntos de diferencia. Esto nos plantea una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿podemos seguir pidiéndoles a las personas que reciclen si no podemos demostrarles con claridad qué ocurre después? Durante mucho tiempo hemos puesto el acento en sensibilizar, educar y explicar.

Todo eso sigue siendo necesario. Pero hoy el desafío parece avanzar un paso más: necesitamos que el sistema entregue certezas, que los procesos sean comprensibles y que los resultados puedan ser vistos y verificados. En ese contexto, el caso de #ElijoReciclar resulta especialmente interesante.

El sello nació de un Acuerdo de Producción Limpia y hoy el Barómetro muestra que un 48% de las personas declara haberlo visto durante los últimos tres meses. Además, un 50% entiende espontáneamente que identifica un envase reciclable y un 54% evalúa altamente su aporte para comprender si un envase puede reciclarse.

No se trata solamente de un sello más. Es un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando una solución construida entre actores públicos y privados logra traducir una discusión técnica en una herramienta simple para las personas.

Y precisamente ahí aparece otro de los resultados más contundentes del estudio: un 88% considera que el futuro del reciclaje debería abordarse mediante una alianza público-privada. La ciudadanía parece entender algo que en la práctica es evidente: ninguna institución, empresa o persona puede resolver sola una cadena tan compleja.

Se necesitan regulaciones y sistemas de gestión, pero también empresas que rediseñen sus procesos, municipios capaces de implementar soluciones, recicladores y gestores que operen correctamente, y personas que tengan información clara para tomar decisiones.

Las regulaciones fijan el rumbo y las metas, pero la colaboración público-privada es el motor que construye las capacidades, la infraestructura y la confianza necesarias para consolidar una economía circular eficiente, sostenible y con impacto territorial en Chile. Porque podemos pedir compromiso una y otra vez. Pero la confianza solo se construye cuando el sistema demuestra que funciona.

VER FOTOS
#ElijoReciclar
Acuerdo de Producción Limpia
APL
Reciclaje
< VOLVER